martes, 26 de diciembre de 2017

El terrible jefe

Fin de año. Paseo de colegas para celebrar a cargo del consejo gremial y las cuotas de todos. Fuera de la ciudad. Bacanal. Cinco corderos y parrillada inicial. Suficiente alcohol para sedar varias vacas.

Empieza la cosa. Suenan las primeras chelas. Con la carne viene el vino. Y al final de comer se pasa del vino al etílico, toda la jornada se puede medir por la calidad (y) y cantidad (x) de alcohol que se consume. Con un grupo de colegas jugamos truco. Me gusta tomar agua mientras juego truco porque me lo tomo enserio y me gano la sospecha de todos.

En eso, mirando un juego de truco, se acerca uno de los directivos. Yo, como tratando de iniciar una conversación, le hago una pregunta amistosa, él me mira con los ojos desorbitados. Veo que algo trata de salir de él. Le ofrezco el celular para descubrir la respuesta a la pregunta realizada.



Sin mediar mucho más intercambio de nada, el ex directivo, ahora "matón ojos rojos", empieza a insultar mi persona: que qué se creía este pobre diablo, sabía que era weon pero no tanto, esto y lo otro. Yo veía como pasaba mi pega, sin faltar ningún horario por cumplir, enfrente mío. Cómo gratuitamente mi estadía en la región, en la mismísima educación pública, se iba de golpe, literalmente. Aluciné con un derechazo en su nariz. Mientras, el juego de truco quedó suspendido en un aura enrarecida y todos mirabamos estupefactos al caballero.

Lo interrumpí. Disculpe don Sergio, ¿acaso yo lo he tratado con garabatos? A lo que siguió garabateando y luego dijo, "no si después vamos a hablar". A lo que le dije: "porsupuesto don Sergio". Así, sin más, el caballero caminó y se fue para afuera.

A mí me pasaron hartas cosas con esto. Quizás un buen resumen sea confusión, rabia y mucha pena. No sabía qué hacer... Quede fucsia en vez de negra. Colegas varios desfilaron una serie de consejos: que estaba curado, que no se iba a acordar, que no le prestara atención, que qué me importaba si total tenía la 'venia' del director... A todos tuve que explicar, lo mejor que pude la secuencia de echos. Salí afuera decidido a caminar hasta la casa. Tenía el llanto atragantado.

Salió una colega amiga, ella también es nueva en el liceo. Me abrazó y conseguí soltar un poco la pena. Me invitó a seguir celebrando con el resto de los colegas, no quería. En mi abrumadora rabia todos eran cómplices.

En efecto, en la continuación del carrete quedo en evidencia. La mismísima presidenta del Consejo Gremial me decía: "cuando un jefe te dice algo tu tienes que acatar no más, da igual si está curao". Otro colega me decía: "Mira yo igual he puteado colegas curado, en este caso, fue tu culpa porque le respondiste." Me emborraché y me fui. Tenía pena y rabia. Solo quería estar en mi espacio seguro, en la casita volontá mágica que cree en los imposibles, en el amor y en la amistad.

Solo queda esperar el momento para enfrentar al agresor. Llego el Martes primer día de trabajo en la semana. Aunque no tenía horario laboral voy igual, llego 30 minutos antes de que entre el personal. Espero a que llegue el directivo, lo saludo. Sus ojos delatan que sí se acuerda, 'bien' pensé. Lo acompaño a su oficina y le pido una palabra. A la defensiva me pregunta: "¿Y de qué?". Mierda, en las dos noches que llevo en vela pensando en este momento jamás pensé que me preguntaría eso antes de poder entablar el escenario para conversar. "Cosas de mi pega" le dije, como no creyéndome a mí mismo.

No tenía las llaves de su oficina, buscamos a la para docente del pasillo y abrimos la sala. Al entrar, como no queriendo la cosa, el no deja de mover nerviosamente sus cosas. Le digo: "Bueno estimado, quería decirle que yo le estimo mucho, su formación y aprecio nuestra relación en la pega. Por lo mismo, estoy algo confundido de lo que pasó el Viernes, no sé si lo recuerda". "Ah no si" responde, "lo que pasó el Viernes fue por que cuando uno anda con alcohol, al menos por mi parte... me ha pasado antes con otros colegas y no es nada más que eso, uno llega el Lunes, el Martes en este caso y se olvida" ...Para él ya terminó la conversación... " ehh no se preocupe" le respondo, queriendo soltar la tensión, "que no busco armar escándalo...lo que sí me interesa, es que usted sepa que si tiene algo que decirme sobre mi pega me lo pueda decir". Se relajó cuando le dije que no quería armar escándalo y ahora irrumpe con ánimos de jefe: "no si en tu pega todo bien, mira a ver... sé que los apoderados están muy contentos contigo, que hay niños que les caes super bien. Es importante la figura masculina para los niños. Eso sí no te debes acercar demasiado, eso sí te diría, quizás eres muy cercano con los chicos". [Entra el otro directivo con el que comparte oficina]...Cambiando el registro de habla, a ese, 'normal en la pega' le digo: "Ah, que bien, bueno saberlo, mejoraré ese aspecto".

La conversación ya queda fuera del carácter privado y mi objetivo de buscar disculpas o un resarcimiento de mi dignidad también. "Bueno Benjamín, no te preocupes, en Marzo haremos el balance y les diremos qué cosas mejorar". Le respondo "bueno Don Sergio"

Todos los colegas concuerdan. #CosasQuePasan es la consigna.
Ruego por que alguien le ponga signo de interrogación a este sentido común tan nefasto.



sábado, 23 de diciembre de 2017

Apostar por Bujarin y el trabajo

En este momento de derechización de nuestra américa latina, cabe preguntarse y hacerse cargo ¿qué hemos de hacer en Chile para vencer? ¿Cómo podemos ganarle a las alternativas de multimillonarios restauradores del modelo neoliberal? Nuestro país moderno, pero sin serlo. Donde las armas las tienen compradas los asesinos de ayer, y que se posicionan amenazantes cuando quieren. ¿Cómo olvidar a Piñera mermando la credibilidad del sistema electoral que poco después le dio la victoria?
Somos pocos y nacimos hace menos, nuestras organizaciones son jóvenes, el desafío es grande ¿qué duda cabe? Claramente, el dicho de Gramsci se hace más presente que nunca. Sin embargo, estamos rodeados de vanguardias socialistas que han llegado al gobierno para reemplazar el neoliberalismo y brillan como estrellas, ¡ahí sigue Venezuela resistiendo un embargo solo comparable con el cubano! ¡La pujante macroeconomía de Bolivia solo comparable con la China! ¡Ecuador modernizado y con políticas redistributivas! Vivimos un momento histórico que nos delega la tarea de reemplazar el neoliberalismo por una alternativa, efectivamente podríamos ser gobierno el 2022, pero jamás obtendríamos el poder en tan poco tiempo.

Otra enseñanza de Chávez: para construir el socialismo necesitamos tiempo. ¿Cómo ganamos tiempo frente a una oligarquía tan obcecada como la chilena? Necesitamos nuestra propia NEP. Nuestra fortaleza es que a ellos no les importa el desarrollo de nuestro país. Pero tenemos una debilidad: el ruido excesivo sin producto concreto. ¿Y cómo obtener lo necesario para dar de comer? ¿Para redistribuir la riqueza acumulada en pocas manos que además no son las nuestras? El problema es sencillo, podremos asumir el control de la superestructura pero la base de la sociedad, su infraestructura, seguirá siendo del enemigo. Y no sólo la relación en la pega, sino que el sentido común de todas y todos, seguirá siendo uno neoliberal. Cada persona seguirá siendo un islote presa del mercado financiero. Presa, en última instancia, de los designios de nuestra aristocracia retail financiera.

La nuestra es una lucha que se compone de muchas guerras. La primera de ellas, es la guerra de las ideas. Y la primera batalla hemos de darla en el plano moral. Para cambiar como las personas se apropian del mundo y nos atrevamos a mirar al que esta al lado, para que valoremos los derechos políticos de vivir en sociedad (aló abstención superior al 50% el 17D). Solo así tendrá sentido un proyecto político de construcción de socialismo y tendremos la cancha para jugárnosla por ganar la hegemonía en el plano de las ideas, Venezuela ya está ahí. Pero aquí la clase política de la aristocracia (“el duopolio”) ya reconfiguro su proyecto de neoliberalismo maduro, con muchos subsidios a los consorcios privados y gobiernos corporativos en lo social. ¿Es eso un avance? Bueno sin duda que es agradable saber que con Piñera no se va a acabar de plano la gratuidad, pero el problema es que va a seguir instalado que es barsa que los ricos no paguen pudiendo pagar su educación. Y es útil resaltar que el programa de Piñera y Guillier eran similares.

¡El sentido común de derecha profita de la desigualdad para sostener el neoliberalismo! Es alucinante cómo logran cooptar las demandas sociales sin ceder ni un ápice en su proyecto de sociedad. Y se volvió hegemónico una consigna que tan solo el 2011 era exclusiva de pequeños grupos trotkistas. Ciertamente con la Nueva Mayoría en el gobierno los ricos seguirían acumulando por nuestra desposesión diciendo que combaten la desigualdad. Entonces, ¿por qué le hicieron la campaña del terror a Guillier? ¿Por qué después de la primera vuelta todos los fondos de los bancos, donde se debaten el 90% de nuestros ahorros, cayeron en sus índices? Guillier era una amenaza porque nos daba a nosotros la posibilidad de avanzar en la deconstrucción del sentido común agresivo y miedoso que nos domina. La tesis de agudizar contradicciones con Piñera serviría si nos fuéramos a tomar el palacio de Invierno y no tuviéramos enfrente una aristocracia acostumbrada al garrote y sin ninguna vergüenza de usarlo.

Necesitamos de una esperanza movilizadora, que consiga hacernos creer que una moral distinta a la actual es posible (la decencia, lo normal). La derecha ya anda diciendo que la retroexcavadora se la llevo la Nueva Mayoría y que Piñera es un progresista, los guiños de la DC y la ronda de ministros en su casa acusan que tiene toda la intención de ser un gobierno de continuidad. Seguirá profundizando lo realizado por Bachellet, solo que con una mirada liberal. ¿Cómo en ese escenario podremos avanzar en nuestras posiciones? ¿Asumiendo que todo el plano político se va a articular para que a nosotros nos vaya mal? Teniendo de nuestro lado a compañeras y compañeros de la Nueva Mayoría con ánimo de construir tejido social, nuestra labor revolucionaria debe ser unir a la izquierda con un liderazgo sólido en clave moral, de lo que significa trabajar día a día por el desarrollo de nuestro país, para que coma más pescado y pueda vender cobre refinado, para que valoremos a nuestros técnicos y tengamos un plan de manejo de las aguas de nuestros fiordos. Sencillamente porque en este país están las personas que amamos, ya que materialmente necesitamos una de la otra para realizarnos. Las nuestras no son otras que las de la Revolución Francesa. Y es que realmente nuestra gran guerra sigue siendo moderna.

Digamos que la prensa no nos mata antes de tiempo y efectivamente logramos posicionar esperanza de que somos otro legítimo y baja notablemente la abstención. Ganamos. Bueno, ¿y ahora qué? ¿Cómo equilibrar la balanza para terminar período? Si tenemos el gobierno pero en contra el poder. Entonces es que implementamos nuestra NEP, y nos abocamos a desangrar en orden a los de arriba. Reforma al ejército entrando desde educación es claramente lo primero en la lista de lo que ya hay algo avanzado, es insostenible que haya una separación entre la vida civil y militar tan abismal, jubilan y tienen salud distinta, ¿y son los compatriotas más comprometidos? En general crear políticas radicalmente democratizantes. Lo primero en lista entonces es empoderar a los trabajadores de su derecho de asociación para mejorar el país. Porque en el trabajo para el desarrollo está el futuro de Chile, no en el trabajo para el lucro fácil y obsceno. Hacer de cada trabajo una misión de desarrollo social, de sentido colectivo, convencer que el toyotismo es beneficioso para el capitalista será obra de su creencia en una forma de relacionarse diferente, más humilde, menos patronal, menos patrón de fundo.



Y eso nos lleva a otra de las arterias de la aristocracia tradicional chilena que es menester cortar: el régimen de propiedad de la tierra. Suena a izquierda clásica, lo sé. Pero pucha, Santiago no es Chile. A los Edwards, Matte, Walker, Luchsinger, Larraín los vamos a tener en contra sí o sí. Seamos sinceros, con el extractivismo no vamos a poder acabar hasta que como latino américa seamos un bloque económico con posibilidades multilaterales reales, tal y como lo hacen normalmente las economías de países pequeños. El imperialismo nos tiene amarrados y mientras el flujo de acumulación de nuestros capitalistas sea en asociación con los del norte va a ser imposible soltarse. Pero lo que sí podemos cortar son los sostenes del pacto social de 'garrote fácil', la aristocracia tradicional chilena, patrona de fundo, pecho de paloma que está acostumbrada desde siempre a la más descarada impunidad, estilo 'caso larraín'. Ellos han de ser nuestros primeros ellos, la improductiva y monopolizadora aristocracia decimonónica de ascendencia vasca e inglesa. Esa emparentada con el poder político, síntoma de su decadencia como sector dominante dentro de las clases altas.

Al restarles infraestructura y patrimonio, no atentas con los flujos principales de acumulación capitalista a la vez que les quitas poder real al sector más reaccionario de los de arriba, y gracias a la enajenación que se le haga a este sector se pueden viabilizar modelos de desarrollo productivo locales que aporten al desarrollo comunitario a través de: a) autonomía indígena, b) soberanía alimentaria. Entre otros. :)

Amor de Gabriela

“El amor es paciente, es bondadoso. Nunca envidia y tampoco presume, no es orgulloso. No es indecente, no es egoísta ni interesado. No se molesta fácilmente. No suele grabar todos los errores. El amor no toma placer en el mal, pero se alegra con la verdad. El amor siempre protege, siempre confía, siempre ilusiona y nunca jamás se vence. El amor nunca falla” (Gabriela Mistral)

miércoles, 20 de diciembre de 2017

La carrera de pálpitos

Quiénes corren por un lado
que por el otro recojen
las zozobras del dolor

Quiénes le siguen el trote
y por elegantes desfondan
las prácticas del desamor

Quiénes son aquellas
que resisten el derroche
de nuestras pasiones y aprehensiones
en la eterna canción

Del que canta como yo,
ahogado en el dolor

Que almas más valientes

cargan sobre sus espaldas
Y aún así sobreviven

Apuestan todo por nada
a la penumbra de un encendedor
O apuestan su vida por que nacer vale la pena
el sentido y las frases de esplendor

Que difícil resulta sostener
la frase del que debe acoger
Ser bastión del edificio de la normalidad
representar lo moral
y sobretodo comprender

Hoy me levanto en medio de la carrera
entre quien quiere recoger las zozobras de mi existencia
para armar con ellas una escultura
y quién quiere sostener la carrera
convencido de que vivir vale la pena



jueves, 12 de octubre de 2017

En el portón de mi casa

Valentina llegaba a su casa tipo 8:00 pm luego de un largo día de reuniones con el colectivo estudiantil en el que participa, a una cuadra de su casa se acerca un chico en skate a pedirle fuego para encender un cigarro, y ella sonriendo le contesta que no fuma. El chico se ve atractivo y cercano, e intercambian una sonrisa. 

Valentina busca sus llaves para abrir el portón de su casa cuando se acerca de nuevo el mismo chico y nuevamente le pide fuego, solo que esta vez no espera respuesta, saca una cuchilla y fuerza a Valentina a chuparle el pene en el portón de su casa. Luego Valentina quedó con la garganta marcada por la cuchilla que utilizó su atacante y en la boca con un sabor amargo. No sabe qué hacer con la situación, tiene 16 años y se siente culpable de la situación que le tocó vivir, siente vergüenza del escándalo y miedo que la sociedad la responsabilice y que una vez que lo cuente no tenga posibilidad de olvidar. 

Esto le ocurrió a una compañera a mis tempranos 16, buscamos al tipo. Lo encontramos. 



miércoles, 13 de septiembre de 2017

¿Qué pasó con el Che Doctor?

Mañana se supone que salgo de acá.

De este hospital que ha cometido hartos errores contra mi pulmoncito. Ahora siento como se expande de a poquito. Me sigue doliendo el dorsal de la espalda al estar acostado y al agacharme para escupir la espuma de la pasta de dientes.

Me siento muy agradecido del tiempo muerto, de la oportunidad de reencontrar la tristeza y poner a prueba la necesaria confianza en las gentes cuando uno se siente preso del sistema. En ser busquilla empedernido de la sonrisa cómplice, superar la escucha por sobre el hombro abriéndose camino por los complejos tejidos de las relaciones atravesadas por el dinero.

Me siento profundamente enamorado de mis compañeros y compañeras, gentes de tremenda calidad que los generosos azares han puesto en mi vida. Vida que me la he jugado toda por nada y que bien ya se podría haber acabado como las de tantas y las de tantos. Gentes que son de varias partes, nuestros lazos perviven porque creemos en los imposibles y vivimos para luchar por ellos.

Las delegaciones de las responsabilidades en estructuras ajenas aliena nuestro poder. No es mi interés reproducir esa enfermedad de nuestra sociedad que ampara al conformismo y la mediocridad, pero si puedo decir que siento mis órganos interiores adoloridos por tanta intervención que le han hecho. Señoras y señores, por tanto procedimiento desconocido y silencio ante las preguntas. La sin razón de las esperas y la paciencia inquebrantable que debemos tener en espera de cobardes doctores indolentes que ni siquiera cumplen todo el horario por el que son pagados con dineros públicos. En cambio dejan a un practicante a cargo de 30 pacientes. Por ello asumo la responsabilidad que me corresponde en mi propio cuidado y sanación. Lo sabía de antes igual pero sobretodo en el hospital cada uno es su propio médico. Ha sido esta enmaraña de salud pública clasista la responsable de los tiempos fuera del disfrute de mis queridos y queridas. De serias negligencias como la entrada de aire a mi pulmón desde fuera, la mala instalación de una trampa de agua y la peor desicion de mantenerla dos días sin funcionar. Es necesario abolir la estructura colonial que permite que la casta médica no tenga ningún control por parte la sociedad, necesitamos más médicos y mejores, comprometidos con la misión social de sanar el cuerpo de nuestra sociedad más que con la acumulación de dinero. Ser profe también es un trabajo básico para la reproducción social y reviste la misma misión de servicio y vocación.

Entonces ¿por qué no se nos permite la rabia en contra de las injusticias? ¿Cómo se justifica que la resignación sea un valor? En una sociedad en la que el conocimiento se supone concentrado, la autoridad legítima validada por filtros de clase -edad y raza- no admite indignación ni respuesta. Es simplemente tiránica y unilateral. La moralina del esclavo nos educa para ser obedientes en aceptarla, saber que nada es nuestro, ni siquiera el cuerpo porque solo es el recipiente en que habita el alma. Hay que agradecer lo que venga y poner la otra mejilla. En mi opinión esa es una forma religiosa de sostener la desigualdad social. Hacía tiempo que no sentía chocar al hueso con estos enclaves ideológicos del sistema capitalista de forma tan aguda. En educación puede pasar lo mismo, pero es la claridad de la misión social docente la que invita a la subversión para la formación de sujeto. Jamás conformarse, siempre estar dispuesto a cuestionar y cuestionarse.

A la falta de misión social de los trabajadores de la salud (sobretodo los médicos) se suma la estructura de clase colonial (de ricos /médicos improductivos y pobres/ pacientes sumisos) y se sostiene sobre el esqueleto de la complacencia de los de abajo.

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